Inicio Bioenergías Una pyme cordobesa se autoabastecerá de energía mediante la gasificación de biomasa

Una pyme cordobesa se autoabastecerá de energía mediante la gasificación de biomasa

EOL visitó al proyecto que está próximo a terminarse. Sólo falta resolver detalles técnico-administrativos relacionados con reglamentaciones de organismos estatales y cooperativos que administran las redes de distribución de energía.
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Cuando la maquinaria se ponga en marcha, Canale SRL, una Pyme maderera, cuya producción final se destina en gran medida a la fabricación de embalajes para productos exportables, comenzará a autoabastecerse y destinará el excedente al sistema interconectado. Lo hará mediante un proceso de gasificación de biomasa, cuyo residuo final tiende a cero.

La idea se materializó gracias al abordaje en conjunto de la Empresa y la Universidad Nacional de Río Cuarto que implicó investigación, desarrollo y riesgo de capital. Con tecnología china, el gasificador viene a resolver la deposición de residuos orgánicos sólidos y, a su vez, genera energía limpia con alta eficiencia en la conversión.

El proceso tiene como insumo inicial biomasa, particularmente madera residual de la producción de embalajes, negocio central de Canale S.R.L. Y material similar que la empresa recibe de clientes como las terminales automotrices y metalmecánicas donde se gestiona el servicio de disposición final de residuos de embalajes de elementos importados.

Electricidad de madera

La madera se convierte primero en gas pobre, compuesto principalmente por monóxido de carbono, hidrógeno, un porcentaje menor de metano, dióxido de carbono y vapor de agua. Una vez obtenido el gas, se procede a un filtrado a fin de liberarlo de partículas de hasta 10 micrones que pudieran dañar el motogenerador. Y luego de pasar por una cámara de agua para prevenir incendios, se lo enfría y deposita en un tanque que abastece el motogenerador propiamente dicho.

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Esa generación de gas se realiza a través de un proceso de transformación a con temperaturas menores a 700 grados centígrados, escasos niveles de oxígeno y en condiciones físico-químicas muy especiales. El proceso, denominado pirólisis, tiene alguna similitud con el utilizado en los hornos de carbón de leña.

“Hemos diseñado un sistema modular, donde cada módulo  tiene la capacidad de producir 500 kW. Hora, y se pueden agregar nuevos módulos sin modificar la estructura original de la planta”, explica Norberto Canale, titular de la firma.

El primer módulo espera listo el inicio de las actividades, que le permitirán a la maderera autoabastecerse de electricidad, a través de un tendido de 380 voltios. Según el empresario, el consumo actual de toda la planta a la que abastecerá el motogenerador oscila entre los 160 y 190 kW. Es decir que la capacidad instalada está en condiciones de proveer a la red pública  unos 310 kW.

La puesta en marcha implica que Canale S.R.L. ingresará a la categoría de Usuario Generador, una figura prevista por la ley 27.424 y su decreto reglamentario. Cumpliendo determinados requisitos técnicos exigidos por el marco regulatorio como un medidor de doble vía, podrá venderle su energía a un Distribuidor que tiene la obligación de comprar los excedentes. Sin embargo, en caso de que los Usuarios Generadores tengan saldos monetarios favorables, estos, en primer lugar, se devengarán en la factura siguiente. Si el crédito se prolonga, el distribuidor tiene la obligación de realizar el pago, dos veces por año. Para poder realizar la inyección de energía a la red pública, los 380 voltios originales se convertirán en 13.000 para ingresar a la red de distribución.

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Norberto Canale explica la condición de cautivo del mercado, ya que el Usuario Generador no está facultado para, por ejemplo, venderle a una industria vecina. Sólo puede hacerlo a través del distribuidor. Sin embargo, la misma ley prevé incentivos en el precio para los Usuarios Generadores que utilizan energías renovables. Bajo estas condiciones inciertas, Canale prevé la recuperación de la inversión en unos cuatro años. “Desde que se dictó la ley, todo ha evolucionado y tiene que evolucionar mucho más.  Es una cuestión nueva donde el desconocimiento es limitación. Por eso todavía no tenemos la planta funcionando. Cada eslabón tiene que entender bien la esencia de la ley”, dice.

Para producir los 500 kW previstos se necesitan unos 750 kilos de biomasa hora, con una humedad inferior al 20%. Es decir, la planta, en la actualidad, tiene capacidad para procesar unas 20 toneladas diarias de biomasa que generan un residuo tendiente a cero.

Los desechos generados tienen forma de subproductos: el 4% de la masa ingresada se convierte en biochar, un tipo de ceniza que por sus características orgánicas y porosidad  es utilizada para la mejora del PH de  suelos ácidos y cuyo precio de mercado supera largamente los 100 dólares por tonelada.

Otro subproducto es el alquitrán, utilizado en el proceso de fabricación de pintura; equivalente al 1,5 % de la masa ingresada. Lo demás, agua.

Público y privado

El encuentro con la Universidad de Río Cuarto fue el complemento ideal para Canale. Su división de gestión de residuos operaba en empresas como Iveco Argentina que certifican sus procesos con normas ISO 14000. La deposición final de restos de madera de embalajes se resolvió en 2009 con la instalación de una planta de peletización y fabricación de bloques compactos, utilizados para calefacción. Sin embargo, el nivel de desechos seguía siendo alto y generaba complejidades a la hora de completar las certificaciones. Surgió la idea de gasificar los restos. Y con esa idea se reunieron con el entonces Decano de la Facultad de Ingeniería, Ing. Dr. Leonardo Molisani.

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En 2016, luego de la firma de un convenio marco, comenzaron las investigaciones. Canale destaca el compromiso de la Universidad, -a través de Molisani- quien acompañó gestiones y puso en marcha procesos de investigación y generación de conocimiento que lo llevaron incluso a China, para verificar in situ la factibilidad del proyecto.

El proceso de investigación no sólo impactó en la realidad de Canale S.R.L. También en la Universidad, donde se generó masa crítica de conocimiento  relacionada con energías limpias. Esto facilitó la creación de la carrera de Ingeniería en Energías Renovables con un plan de estudios donde las tecnologías de producción de biogás son una materia específica.

Canale S.R.L. acordó recientemente un convenio con la Municipalidad de Colonia Caroya para hacerse cargo de la transformación de la biomasa proveniente de restos de poda y otros residuos orgánicos. A diferencia de la madera, la humedad de estos elementos ronda el 45%. Para poder utilizarlo como insumo del gasificador, se instaló un secador que aprovecha el calor del motogenerador y acondiciona de esta manera el material que ingresará al proceso de gasificación.

Norberto Canale resalta la pata social del proyecto. “La idea era resolver el problema de la acumulación de residuos. Pensábamos que, de solucionarlo, podíamos darle una oportunidad de mejora al entorno donde nosotros nos movemos”.

Residuo cero, empresas elevando sus patrones de calidad y eficiencia y organismos públicos generando conocimiento colaborativo y saneando el medio ambiente. La ecuación parece perfecta. Canale reflexiona: “Tenemos que darnos chance a que se pueden hacer cosas buenas, que favorezcan a todas las partes. Ese sería el objetivo más valorable. ¿Por qué tenemos que perjudicar a alguien para beneficiar a otro? Dejemos a todos conformes.” El gasificador está a punto. El cambio no sólo impacta en el medioambiente.