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Transbordador Avellaneda, el puente que se adelantó 100 años a la electrificación del transporte

Análisis de la historia de este ícono porteño que volvió a funcionar y va camino a ser declarado de interés turístico y cultural.
Puente transbordador Nicolás Avellaneda, Vialidad Nacional

Es común escuchar elogios a la estructura arquitectónica del Puente Transbordador Nicolás Avellaneda, pero no muchas veces se menciona su carácter innovador energético.

Construido en la primera década del 1900, este sistema se adelantó unos 100 años a la electrificación del transporte que propone la transición energética de nuestros días para reducir la utilización de combustibles fósiles.

El mecanismo es simple pero muy progresista para su época, es de tracción eléctrica, cuenta con dos motores de 50 HP, donde uno funciona de motor principal y el otro de back up. Según explican los expertos, por el tipo de motor pareciera que sólo consume energía cuando se traslada, es decir cuando se enciende y se apaga, lo que mejora su eficiencia. 

Si bien las tecnologías y eficiencias de los motores han avanzado mucho en 100 años, en ese momento significó un gran salto en relación al uso de las antiguas máquinas a vapor y ahora se alinea perfectamente a las políticas energéticas modernas en miras de abastecer la generación eléctrica con fuentes renovables.

Al mismo tiempo, el hecho de permitir el cruce diario de hasta 17 mil personas de La Boca a la isla Maciel -junto a carros con caballos y tranvías- evitó innumerables viajes en lanchas que hubieran significado una gran emisión de gases de efecto invernadero cuando se masificó el uso de motores diésel años más adelante.

Para su fabricación se trajeron piezas en barco desde Inglaterra y fue inaugurado finalmente en 1914, estando en funcionamiento hasta el 1960. En menos de 2 minutos, la gran estructura de hierro con trazas de cobre, que mide 77,5 metros de largo y 43,5 de alto, permite cruzar el Riachuelo sin afectar la navegación del río. 

Puente Transbordador Nicolás Avellaneda

Es el único puente transbordador del continente americano y uno de los ocho de estas características que permanecen en pie a nivel mundial junto al puente Bizkaia español, el Rochefort francés, el Newport, el Warrington y el Middlesbrough británicos y el Rendsburg y el Osten alemanes.

Su funcionamiento está dado por dos vías en la parte superior y traccionadas por un motor eléctrico que lo lleva de un lado hacia el otro mediante un cable de acero. El mismo puede operarse desde una de las cabeceras de la sala de máquinas que mueve los cables y poleas, así como desde un puesto de control en el propio transbordador.

A pesar de que en todos estos años el óxido avanzó bastante y se deterioró la estructura del puente, sobre todo en la parte baja donde la corrosión que infringe el Riachuelo es más poderosa, su restauración permitió reemplazar las partes dañadas por acero nuevo. Debido a la época en que fue construido tiene un perfil inglés y para la reparación hubo que ir adaptándolo con aquellos perfiles que se consiguen en el país, y como patrimonio histórico se busca no modificar demasiado su esencia.  

En diciembre 2018, está histórica estructura argentina recibió el Emblema del Escudo Azul de la UNESCO, un reconocimiento cuyo objetivo es proteger el patrimonio cultural de las naciones en casos de conflictos bélicos y desastres naturales para que sean conservados y restaurados.

Ahora, tras más de seis décadas de inactividad, vuelve a entrar en funcionamiento y va camino a ser declarado Patrimonio Histórico y Cultural. En esta nueva inauguración, está previsto que opere de lunes a viernes de 8 a 19, y sábados, domingos y feriados de 10 a 19, con una frecuencia estimada de 30 a 40 minutos y una capacidad de 16 personas por viaje, la mitad de lo permitido originalmente debido a los protocolos por el coronavirus.

Entre los fundamentos del proyecto de ley para declarar su interés turístico y cultural se lo destaca como una “obra de ingeniería única en América del Sur” y un “ícono de nuestra identidad nacional y en especial del barrio de La Boca”.