Inicio Actualidad Se firma el contrato de las represas de Santa Cruz y entran...

Se firma el contrato de las represas de Santa Cruz y entran USD 500 millones de China

En su último día como ministra, Batakis viajó a Río Gallegos para firmar la adenda del contrato de financiamiento que estaba trabado desde hacía meses.

A un día de ser reemplazada por Sergio Massa, Silvina Batakis tomó, quizás, la decisión más importante en su corta gestión como ministra de Economía. La funcionaria que desembarcará en los próximos días en la presidencia del Banco Nación, viajó a Río Gallegos para firmar la adenda del contrato financiero de las represas hidroeléctricas.

De esta manera, se liberan 3.000 millones de dólares del crédito chino, de los cuales 500 millones podrían ingresar en menos de un mes cuando se cumplan las condiciones de efectividad dispuestas con todos los papeles en regla.

[La salida de Guzmán complica el avance de las represas de Santa Cruz]

“Fue toda gestión de Massa. Él mandó a Batakis a Santa Cruz. Representa todo lo contrario a Béliz”, sostienen desde el Ejecutivo, exultantes por los intensos movimientos del nuevo ministro para conseguir divisas.

Como explicó EOL, el nuevo contrato para la mega obra hidroeléctrica estuvo cajoneado durante meses porque Béliz no se disponía a priorizar el proyecto, cosa que finalmente aceptó por presión del kirchnerismo en los primeros días de mayo, un anticipo de este medio.

Sin embargo, el contrato debía ser rubricado por el entonces ministro Martín Guzmán, quien renunció la misma semana en la que estaba prevista la firma, algo que nadie en la Rosada considera casual.

[El avance de las represas de Santa Cruz destraba un crédito con China por el segundo tramo del gasoducto NK]

Lo concreto es que entre Guzmán y Béliz se pasaron la pelota durante estos dos años y medio para no poner la firma final. La pulseada la terminó ganando Béliz, quién debía hacerse cargo por cuestiones de mérito y competencia, pero que negoció trasladarle la rúbrica a Economía a cambio de “priorizar” el proyecto, un paso legal necesario que deja asentada la “opinión favorable” del Estado antes de dar inicio a un proyecto financiado por organismos internacionales o por Estados extranjeros.  

En la Rosada afirman que Guzmán terminó cediendo ante Béliz solamente porque sabía que se iría antes de firmar, lo que terminó retrasando el proyecto hasta que Batakis revisó todos los papeles.

Además de acelerar el paso de la obra, ahora la expectativa es que se liberen otros créditos por 2.500 millones de dólares para financiar la segunda etapa del gasoducto Néstor Kirchner y redes de alta tensión que China tenía retenidos como mecanismo de presión para destrabar el contrato de las hidroeléctricas.