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Qué hay detrás de Navitas Petroleum, la empresa israelí que busca crudo cerca de Malvinas

La petrolera sancionada por el Gobierno argentino tiene proyectos en el Golfo de México y Canadá y ahora ingresa al proyecto Sea Lion al norte de Malvinas, asociada a Rockhopper Exploration.

Cuando el pasado 23 de abril el Gobierno argentino, a través de la Cancillería, sancionó a Navitas Petroleum, una compañía de capitales israelíes asociada a la británica Rockhopper Exploration Plc para realizar actividades de exploración en el bloque Sea Lion, en la Cuenca Malvinas Norte, pocos sabían que esa empresa tiene apenas siete años de existencia, pero ya es considerada un jugador de clase mundial.

Fundada en 2015 y con inicio de operaciones en 2017, en la actualidad el portfolio de Navitas comprende 14 activos de petróleo y gas en especial en América del Norte, con operaciones centradas en Houston, Texas (EE.UU) y Herzliya (Israel). Desde 2017 Navitas Petroleum cotiza en la Bolsa de Valores de Tel Aviv (TASE).

Pero no es sólo eso. La compañía recoge la impronta de su presidente, Gideon Tadmor, un ejecutivo de alto perfil que a lo largo de más de 20 años acumuló experiencia iniciando y gestionando proyectos de exploración y producción hidrocarburífera a lo largo del mundo y es considerado un pionero en el descubrimiento de campos de gas en el Mediterráneo Oriental.

En su condición de director ejecutivo y presidente de empresas Upstream de Delek Group, Tadmor tuvo a su cargo en la primera década del siglo los trabajos que llevaron a descubrir dos yacimientos gasíferos offshore de clase mundial.

Se trata de los campos 11 TCF Tamar y 22 TCF Leviathan (a 80 y 130 km al oeste de Haifa, respectivamente), operando a profundidades de entre 1500 y 1700 metros y poniendo al Mediterráneo Oriental en el mapa gasífero mundial.

Jugador de amplio espectro

En la actualidad Navitas Petroleum cuenta con proyectos tanto en producción como en exploración, aunque ahora intenta incursionar en aguas del Atlántico Sur, justamente aquellas que están en litigio entre la Argentina y el Reino Unido en torno a las Islas Malvinas.

La cartera de activos de Navitas Petroleum incluye producción convencional en tierra, como el campo Neches en el estado de Texas (EE.UU.) y producción consolidada offshore como el proyecto Buckskin en aguas territoriales de Estados Unidos en el Golfo de México.

También cuenta con activos en etapa de desarrollo, tal es el caso del campo Shenandoah en el Golfo de México, al que se suman prospectos de exploración que la compañía califica como de “alto impacto”, como el Bloque 7 offshore en el este de Canadá.

El campo Shenandoah es un proyecto de aguas profundas (unos 1700 metros), que comenzará a producir este año y tiene un potencial de extracción de 281 millones de barriles.

Por su parte, el campo offshore Buckskin en el que Navitas Petroleum está asociado a LLOG Exploration Company, Repsol, Beacon Offshore Energy y Ridgewood, entre otras, empezó a producir petróleo en junio de 2019 y tiene reservas estimadas en 5000 millones de barriles, mientras que podría alcanzar una extracción de 30.000 barriles de crudo al día.

Freno y sanción

La decisión del Gobierno argentino de sancionar a Navitas Petroleum con la inhabilitación para operar en el país por 20 años se basa en la normativa que requiere la autorización oficial para trabajar en la plataforma continental.

Ya en julio pasado la Cancillería argentina y la Secretaría de Energía anunciaron que aplicarían sanciones a las petroleras Chrysaor Holdings Ltd, Harbour Energy Plc (Reino Unido), y Navitas Petroleum (Israel), debido a operaciones vinculadas a la exploración de hidrocarburos en la Cuenca Norte de Malvinas en la plataforma continental argentina, “realizadas bajo licencias ilegales expedidas por las autoridades ilegítimas de las Islas Malvinas”, señalaron.

En diciembre de 2021 la compañía israelí y Rockhopper Exploration llegaron a un acuerdo de exploración y producción, que terminará con el 65% de las acciones que Harbour Energy tenía en el campo Sea Lion, en manos de Navitas Petroleum. Rockhopper, en tanto, mantendrá su participación de 35% en el proyecto.