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Por la falta de gasoil, peligra el abastecimiento de garrafas en los hogares más vulnerables

Se extienden los plazos de entrega y suben los costos de transporte y logística. Advierten que la solución es la segmentación, priorizando a usuarios esenciales.
Garrafa

“El gasoil está faltando en el interior profundo del país, no podemos llegar con el abastecimiento de los envases de GLP (gas licuado de petróleo) y los camiones no pueden completar la distribución” de las cargas, aseguró Pedro Cascales, presidente de la Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado (CEGLA).

Y dando una señal de la gravedad de la situación, consideró que “si esto continúa, va a haber que empezar a segmentar y dar prioridad a los servicios esenciales”.

La segmentación, en este caso no sería otra cosa que dar prioridad en la compra y recepción de tanques/cilindros de propano y garrafas de 10 kg de butano a instituciones y empresas que prestan servicios públicos, centros de salud, la fabricación, almacenamiento y distribución de medicamentos, y otras áreas que el Gobierno identifique como esenciales.

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La falta de gasoil en 18 de las 23 provincias, más la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, fue denunciada esta semana por la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) y generó alarmas por el impacto que tiene en especial en la actividad agropecuaria, en plena cosecha de soja – ya finalizando la campaña 2021/22-, y también en la zafra de maíz, en la que aún resta por levantar el 65% de la cosecha.

Más grave todavía es el impacto en el trigo, que está iniciando el período de siembra y si falta combustible, como está ocurriendo en numerosas localidades del país y el 66% de las rutas nacionales, según informó FADEEAC, genera complicaciones para el movimiento de camiones y el uso de la maquinaria agrícola que utilizan gasoil.

Pero también hay un impacto a mediano plazo sobre el sector energético porque con menos cosecha o imposibilitados de sembrar trigo y cebada, los cultivos de invierno, eso reducirá los saldos exportables y la generación de divisas usadas luego para importar energía.

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Doble presión sobre el GLP

Cascales puso la lupa sobre el “impacto social” que tiene la falta de gasoil y su consecuente dificultad logística para entregar en tiempo y forma las garrafas de gas licuado.

“El gas licuado llega al 40% de la población y tiene un uso muy extendido y esencial en comercios, industrias y economías regionales pero para muchos hogares es fundamental porque lo utilizan para cocinar y calentarse en invierno, con estos fríos la situación es muy compleja”, destacó el empresario.

Hay cuatro provincias que no están conectadas a la red de gas natural, Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones, por lo que la dependencia del GLP es absoluta.

Cascales explica que en la cadena de valor del gas licuado hay dos focos de tensión producto de la falta de gasoil. Por un lado, la menor afluencia de camiones desde Bahía Blanca, Campaña o Dock Sud, donde se produce el GLP, de modo que cuando los camiones llegan a alguna de las 130 plantas fraccionadoras “está todo muy tenso”, indican fuentes del sector.

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El otro tema es que los camiones tienen demoras en la ruta hasta que consiguen combustible en las rutas, en especial cuando se dirigen a lugares alejados como Misiones, para los que hay que recorrer unos 3200 kilómetros ida y vuelta desde el GBA. “Hay menos viajes por semana, menos rotación de garrafas y sobrecostos logísticos”, que impactan en la estructura de costos de las empresas, indica Cascales.

Hoy las plantas de fraccionado tienen stock para apenas 2 a 5 días. Además, en este contexto, cuando se consigue gasoil se llega a pagar hasta $230 el litro cuando el precio “oficial” ronda entre $113 y 120, según las compañías.

Mientras tanto la Secretaría de Energía no autoriza ajustes en los precios del gas envasado al público. En abril otorgó un 20% de incremento al GLP pero en parelelo, resaltó el titular de CEGLA “dimos un aumento salarial del 60%”, en el marco de la paritaria del sector.

La garrafa de 10 kg tiene un precio regulado de $610 pero se llega a pagar hasta $800 y $1000 en comercios que entregan por delivery.