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Neom, la ciudad futurista en Arabia Saudita y su ecosistema de hidrógeno verde

La primera planta de hidrógeno verde empezará a construirse en el primer semestre de 2022. Interés del gigante Aramco y otras firmas sauditas en el proyecto.
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Todavía resuenan en la Argentina los ecos del multimillonario anuncio de inversión que la australiana Fortescue realizó en el marco de la COP26 para desarrollar un proyecto de hidrógeno verde en Río Negro, prometiendo aportar 8.400 millones de dólares, la mayor inversión privada en el país en lo que va del siglo.

No obstante, la producción de hidrógeno verde, una tecnología energética que utiliza en el origen energía eólica o fotovoltaica para generar la electricidad requerida en el proceso de electrólisis está cautivando a muchos otros países.

Además de Australia y China, sólo en lo que va de noviembre se han anunciado proyectos en Chile, Corea del Sur, Bélgica, Namibia y Papúa Nueva Guinea, además del interés en desarrollar el hidrógeno verde en México, Perú, Colombia, Ucrania, Países Bajos, Marruecos y Egipto, por mencionar algunos.

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Pero sin dudas, el país que llevó a otra escala el interés en el hidrógeno verde como una fuente de energía renovable es Arabia Saudita, el principal productor de crudo del mundo.

De hecho, Aramco, el gigante petrolero saudita y número uno en producción de petróleo a nivel global, se está involucrando en un proyecto de inversión para la producción de energía limpia a base de hidrógeno verde en Neom, un proyecto único en su tipo.

Se trata de un joint venture entre Air Products, ACWA Power y Neom, para producir amoníaco líquido con fines de exportación a partir de hidrógeno verde. Ahora se anunció que la construcción de la planta comenzará en la primera mitad de 2022 y para el primer trimestre del año debería estar concluida la etapa de búsqueda de financiamiento.

Desde comienzos de año los gigantes industriales de Arabia Saudita, Aramco  SABIC y Maaden muestran interés en el uso del hidrógeno verde para la producción de combustibles, petroquímicos limpios y fertilizantes, reseña la prensa especializada.

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Así, lejos de ser una moda, la apuesta al hidrógeno verde entró de lleno en la agenda de las grandes corporaciones petroleras. Al menos eso es lo que deja entrever la fuerte apuesta de la petrolera saudita.

“Con una empresa como Aramco, existe un gran potencial de cooperación. Y si vamos más allá, está SABIC petroquímica, un actor importante a escala mundial, y en la industria de fertilizantes”, señaló en diálogo con la prensa del país árabe Peter Terium, director de Energía de Neom.

Y agregó: “Maaden, es una de las cinco principales empresas de fertilizante, y eventualmente, necesitará aprovechar materias primas limpias. Todo esto es un ecosistema que yo diría, no se parece a ningún otro en el mundo”.

Visión 2030

Neom es un megaproyecto impulsado por la corona del Reino de Arabia Saudita, que se orienta a la construcción de una ciudad futurista en el desértico noroeste del país, y en la que toda la energía provendrá de recursos renovables, aprovechando el sol abrasador durante el día, además de los vientos nocturnos.

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Pero lo más relevante es que el proyecto es parte del proyecto insignia de la corona saudita Visión 2030, que busca diversificar su economía más allá del petróleo.

Así, maduró en el sector empresario la idea de construir una planta de hidrógeno verde para abastecer en parte las necesidades energéticas de la ciudad futurista de Neom, que en base a internet de las cosas (IoT), inteligencia artificial (IA) y otras tecnologías se construirá “desde cero”, tal como vaticinan sus impulsores.

En julio de 2020 Air Products, junto con ACWA Power y Neom anunciaron la firma de un acuerdo para la instalación de una planta de producción de amoníaco a base de hidrógeno verde en gran escala, por un valor de US$ 5000 millones. Ya está finalizando la etapa de diseño y planificación y pronto se pondrá mano a la construcción, haciendo más palpable el sueño de la ciudad industrial futurista de Neom.