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Las naftas suben por cuarto mes seguido y proyectan un nuevo ajuste para diciembre

YPF aplicó un aumento promedio del 2,5% que fue acompañado por el resto de las petroleras. El alza acumula un 15% desde la salida del congelamiento.
Aumento de biocombustibles

El aumento de todos los meses en los combustibles ya se volvió una constante que parece que no cesará. En el inicio de la última semana del mes, YPF anunció un nuevo aumento que promedia el 2,5% y -como es habitual- fue acompañado por el resto de las petroleras.

De esta manera, noviembre es el cuarto mes de ajustes consecutivos desde la salida del congelamiento y ya se acumula un alza del 14,8% en todo el país y del 18,4% en el AMBA.

Al igual que en los últimos meses, la actualización de la petrolera de bandera fue levemente mayor en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano (2,85%) por “la decisión de ir recortando brechas entre la Capital Federal y el resto de las provincias”.

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La suba había sido anticipada por EOL, pero se esperaba un incremento algo superior. De hecho, es la menor actualización en los surtidores de este segundo semestre.

En agosto se había roto el congelamiento con un alza promedio del 4,5%. En septiembre la suba llegó al 3,5% al igual que en octubre, donde todo el aumento fue para cubrir la suba del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y a los Biocombustibles.

Como en diciembre está contemplado un nuevo ajuste impositivo, se preveía que noviembre iba a ser el mes donde las petroleras iban a poder recuperar parte del atraso en los precios.

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Sin embargo, apenas se acompañó la actualización del dólar mayorista y la mayoría de las firmas asegura que todavía hay un claro retraso que ejerce presión sobre las estimaciones de inflación de los próximos meses, donde muchas consultoras económicas esperan una aceleración del Índice de Precios al Consumidor.

Es que, además del retraso propio de los combustibles que deberá enmendarse si se apuesta a un repunte de la inversión hidrocarburífera, la delicada situación fiscal le pone un límite a la decisión de seguir postergando un ajuste del ICL y la crisis de la industria del biodiesel y el bioetanol no dan margen a mayores demoras en el reconocimiento de un nuevo precio de referencia.

Sin mencionar el caso de YPF que ya anotó dos balances consecutivos con una elevada pérdida que no podrá revertir sin el aval de nuevos cambios en el surtidor.