Inicio Oil & Gas Las investigaciones de Y-TEC para mejorar el desarrollo de Vaca Muerta

Las investigaciones de Y-TEC para mejorar el desarrollo de Vaca Muerta

El centro tecnológico de YPF y el Conicet realiza numerosos estudios geológicos de última generación -que antes tenían que hacerse en el exterior- para conocer las características de la roca de cada lugar y así aplicar la técnica de explotación más eficiente.
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Mientras que el anuncio de la fabricación de baterías de litio se llevaba toda la atención en la última recorrida a la prensa por las instalaciones de YTEC -de la que participó EOL-, paralelamente, en otros laboratorios del centro tecnológico más importante de Argentina, se hacía un trabajo silencioso que resulta clave para el desarrollo de Vaca Muerta.

Se trata de una serie de estudios con material de última generación que hasta hace pocos años tenía que realizarse en el exterior. La importancia de los mismos radica en el conocimiento minucioso de la roca de cada lugar para aplicar las técnicas de explotación más eficientes.

“Hay que pensar que la actividad de Oil&Gas se hace casi a ciegas. Uno va y actúa allá a 3.000 metros de profundidad y otros 3.000 metros de rama lateral y lo único que tiene son datos que ha tomado. Bueno, cuanta más información podamos extraerle a la roca, podemos hacer mejores modelos cruzados”, afirma Santiago Sacerdote, Gerente General de Y-TEC.

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Para que quede más claro, la geóloga Silvia Barredo lo explica como si fuese un análisis de sangre rutinario que, de hecho, sostiene que tiene muchas similitudes con los métodos indirectos de interpretación que usa la geología en la industria petrolera.

“Así como el sistema anatómico está conectado, la tierra también es un sistema integrado. Si sabés qué tipo de roca tenés, podés entender qué capacidad tendría esa roca como potencial reservorio o bien entender las rocas en su estado deformado para saber cómo tenés que perforar, qué resistencia me va a ofrecer la roca cuando, qué presión va a tener y qué equipo tengo que utilizar. No es lo mismo hacer un agujero en un corcho, que en una madera o en un Telgopor”, grafica en diálogo con este medio.

Uno de los estudios emblemáticos en este sentido es el análisis de coronas, pedazos de roca en áreas que se suponen representativas del subsuelo. “Es como cuando un doctor te hace una biopsia”, insiste Barredo con las comparaciones médicas. “Se extrae de lugares estratégicos donde uno cree que tendrá mucha información para saber qué características voy a tener que darle a mi pozo cuando lo termine, cómo lo cemento, qué fluidos voy a usar en la perforación, el casing que voy a usar. En fin, sin todo eso no podés hacer nada, es más que relevante”, agrega.

Para ello, desde Y-TEC armaron un consorcio especial que se apalanca en 11 laboratorios especializados, equipos de última generación, más de 40 profesionales y técnicos de diversas disciplinas y una permanente actualización en los más altos estándares de la industria.  

Y-CORE, como lo denominan, lleva realizados más de un millón de mediciones no destructivas por metro de corona y recientemente abrió su oferta de servicios al conjunto de la industria petrolera, que antes debía contratar estos estudios en el extranjero.

“Acá están los microscopios más potentes de la Argentina, pueden llegar a un análisis hasta a nivel atómico. Particularmente uno de esos tiene la posibilidad de, con un láser, hacer un desbaste de materia y analizando capa a capa. Genera como si fuera una tomografía 3D sobre el análisis de la roca. Eso parecería que no es importante, pero el análisis de la porosidad en el no convencional es un dato clave para entender su capacidad de producción”, sostiene Sacerdote.

[El caso Manantiales Behr y el potencial de la recuperación terciaria en Argentina]

Otros de los consorcios que destina Y-TEC para realizar investigaciones petroleras son el MIC (un servicio de microbiología molecular), Y-LOC (servicio de alocación geoquímica para asignar producción) e Y-FLOW (aseguramientos de flujo). En particular, este último es relevante para los análisis de recuperación terciaria, una técnica que, como explicó EOL, empieza a ganar injerencia dentro de los yacimientos maduros a partir del éxito del piloto en Manantiales Behr.

“En Manantiales Behr hubo varios niveles de estudios y te diría que en todos ellos hemos participado. Uno es entender el subsuelo y ahí entran equipos de este tema. Secundaria hacemos hace tiempo, pero era un desafío saber cómo iba a interactuar la inyección de polímeros en el barrido del hidrocarburo remanente. Nosotros somos fuertes en la química y ahí hemos aportado en la confirmación de cuáles iban a ser los mejores polímeros para ese yacimiento en particular”, indicó Sacerdote ante la consulta de EOL.

En ese sentido, destacó la importancia de la utilización de rayos X que permiten detectar organismos nanométricos que no los capta ni el ojo de un microscopio. “Todo lo que es rayos X ayuda a entender la materia. En particular el equipo que esta allá al fondo es importante porque analiza a nivel superficial. Es importante saber qué pasa en la superficie de contacto por ejemplo en roca fluido o mismo del análisis de cómo mejorar la recuperación terciaria. Entender la característica de una superficie permite explotar mejor las técnicas de recuperación”, agregó el Gerente de Y-TEC.