Inicio Ambiente ¿Es conveniente impulsar proyectos de minado de Bitcoin como el de Córdoba?

¿Es conveniente impulsar proyectos de minado de Bitcoin como el de Córdoba?

En la ciudad de Río Cuarto se instalará la granja más grande del país, aunque la zona no cuente con el clima apropiado ni con energía renovable. El problema de aprovechar tarifas bajas de centrales termoeléctricas.
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La inversión de 250 millones de dólares de un unicornio argentino para instalar la granja de minado de bitcoin más grande del país en Río Cuarto vuelve a abrir el debate sobre los costos de la energía en Argentina y el pasivo ambiental de esta industria.

El proyecto fue reivindicado por la empresa Bitfarms que opera en Canadá por generar unos 500 puestos de trabajo durante su construcción y 100 durante la operación y por tratarse de una iniciativo relacionada a la “economía del conocimiento”.

Sin embargo, no son pocos los que cuestionan el peligro de impulsar una industria tan energo-intensiva a base de combustibles fósiles que, para colmo, no genera encadenamientos productivos virtuosos y demanda una gran cantidad de equipos importados.

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Como explicó EOL, en el marco de la transición energética hacia energías renovables, este tipo de emprendimientos no está siendo bien considerado alrededor del mundo, a excepción de que traccionen nueva generación mediante fuentes limpias sin emisiones.

A su vez, otro de los aspectos centrales para seleccionar un buen lugar para minar criptomonedas es su baja temperatura para reducir el gasto energético en refrigeración. De ahí el interés que suele despertar Tierra del Fuego. Lógicamente, la ventaja comparativa en este caso no es el clima de la localidad cordobesa, sino el bajísimo costo de energía acordado con el el Grupo Albanesi.

El problema es que el origen de esa electricidad no proviene ni de un parque solar, ni de aerogeneradores ni de represas hidroeléctricas. Se trata de una central termoeléctrica que utiliza gas natural para su combustión, lo que además de ser contaminante, obliga a un incremento de las importaciones de GNL en este escenario de grandes limitaciones para la oferta del gas natural argentino.

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Según lo acordado entre Albanesi y Bitfarms, pagarán 2,2 centavos de dólar por kwh, es decir, apenas un 22% de lo que la empresa abona en su casa matriz en Canadá. “La Argentina se ha vuelto terreno de caza para las compañías que buscan energía barata aprovechando la sobrevaluación del dólar y las bajas tarifas. Es una lástima que eso no lo aproveche la industria local para ganar competitividad”, lamenta el analista de mercados Francisco Uriburu.

Es que con un nivel de capacidad ociosa manufacturera que hace más de un lustro promedia el 35%, se generan situaciones como ésta, donde hay excedentes de energía inutilizados. En este caso, además, con subestaciones eléctricas y líneas saturadas que tornan imposible transmitir esta energía a la red.

Más allá de este ejemplo particular, se observan numerosos proyectos de minado de criptomonedas a nivel casero, que aprovechan las bajas tarifas residenciales y el excedente de generación de un sistema producto del estancamiento del PBI desde hace 10 años.

“Instalarte un rig de minería de bitcoin te consume desde 500 a 3.000 watts de manera constante. Entonces, lógicamente, hacer toda una central consume una cantidad infernal de energía y hacerlo con el excedente de termoeléctricas no es lo mejor”, dice Enrique Maurtua Konstantinidis, asesor senior de Política Climática en Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN).