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El Gobierno posterga la actualización del impuesto a las naftas y traslada el aumento para fin de año

Las petroleras no podrán actualizar sus precios antes del 16 de diciembre en un intento de atrasar lo más posible el impacto inflacionario.
Aumento de naftas

El Gobierno pospuso, a través del Decreto 965/2020, una suba del 13,27% en el cobro del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) a las petroleras para la segunda mitad de diciembre, con el fin de mitigar el impacto del valor de las naftas y el gasoil en el índice inflacionario.

Todo indica que, tal cual sucedió en las ocasiones anteriores en que el Gobierno actualizó el impuesto a las naftas, este costo que registran las petroleras se terminará trasladando al surtidor y, en última instancia al índice de precios. Así sucedió en los últimos cuatro meses.

El decreto publicado en Boletín Oficial dice que “el incremento en los montos del impuesto surtirá efectos para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil, desde el 16 de diciembre de 2020, inclusive, suspendiéndose toda otra actualización hasta el 15 de enero de 2021”.

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Entre la actualización de este tributo y una demanda que aún no se reactiva a niveles prepandemia –el consumo de combustibles en el país rondaría en 20% menos al que se registró antes de la llegada de la pandemia– las petroleras esgrimen que el aumento en los precios se hace ineludible.

La incidencia del precio de los combustibles en el aumento de otros rubros es un factor clave en el alza que después pueda registrar el Índice de Precios al Consumidor (IPC). En octubre, el usuario tuvo que afrontar una inflación del 3,8%, la más alta en lo que va del año. El aumento de precios acumulado en diez meses del 2020 llegó a 26,9%.

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De septiembre a octubre, el alza inflacionaria fue de un punto y las alarmas se encendieron en Nación ante un índice que, lejos de menguar o verse controlado, no ha bajado del 2% en el último trimestre.

En paralelo, otra realidad compleja es la que viven los estacioneros, que quedaron excluidos del ATP y se ven obligados a afrontar el aumento de los costos sin la ayuda del Estado. Muchos dueños de estaciones a lo largo y ancho del país describen su situación como crítica y, desde hace meses, acusan un atraso en los precios de las naftas que a muchas pymes les podría significar el cierre en un corto plazo.