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El Gobierno descarta el plan Kulfas y lanza una reconversión del transporte con eje en el gas

El Plan de Transporte Sostenible a 2030 prevé una fuerte incorporación de vehículos a GNC para poner en valor el gas de Vaca Muerta y generar mayor valor agregado local.

El ministro Alexis Guerrera dejó atrás la visión netamente eléctrica de Matías Kulfas y lanzó un Plan de Transporte Sostenible a 2030 que tiene al gas natural como uno de sus pilares principales para reconvertir la flota automotriz.

A diferencia del programa del ex ministro de Desarrollo, quien copiaba los modelos europeos de electrificación masiva sin considerar las particularidades de la matriz energética local, Guerrera tomó nota de las observaciones de la industria y dio un giro que apuesta a poner en valor los recursos de Vaca Muerta y la infraestructura existente.

Sucede que, como explicó EOL, Argentina es uno de los países más avanzados en materia de GNC, un programa que comenzó en la década del 80 y logró establecer una larga cadena de proveedores de equipos y de estaciones de servicio que atraviesan todo el país.

De este modo, potenciar el vector del gas natural en el transporte implicaría un camino más efectivo a corto plazo en términos de divisas, reducción de emisiones, menor inversión y mayor derrame hacia el aparato productivo.

Por el contrario, la electrificación del transporte pesado, especialmente, demandaría una gran importación de vehículos que no se fabrican aquí, junto con la instalación de miles de puestos de carga hoy prácticamente inexistentes.

 “Estamos hablando de un impacto muy contundente si logramos paulatinamente hacia 2023 transformar todo lo que mayoritariamente se mueve con gasoil a gas. Hablamos mucho del gas porque es el recurso natural que está más disponible en la Argentina y tiene una cadena de distribución que es la más extendida del país. Con YPF hemos generando corredores productivos, con Enargas trabajamos en los picos de alto caudal para que los colectivos de larga distancia y los camiones tengan que esperar cada vez menos en las estaciones de servicio”, afirmó Guerrera.

En ese sentido, la etapa inicial del proyecto estima que el 9% de las nuevas unidades que se incorporen a la vía pública sean a gas natural y solamente el 1% eléctricas. De acuerdo a los cálculos del Ministerio, eso generaría un ahorro anual de 41 millones de litros de nafta y 96 millones de litros de gasoil, lo que representa un ahorro aproximado de importaciones de gasoil de 200 millones de dólares.

La meta a 2030 prevé que haya 15 mil colectivos funcionando a gas, generando un ahorro de 1.800 millones de litros de gasoil; 150 mil camiones a gas, reduciendo 2.600 millones de litros el consumo de diésel; y que el 15% del total del parque automotor sea gas. Además, se estima que un gran porcentaje de los vehículos que pertenecen al Estado sean híbridos y eléctricos.

“Tenemos más de 30 años de experiencia en la conversión de vehículos livianos a GNC, que implican una tecnología probada. Contamos con una de las redes de abastecimiento más extensas a nivel mundial, con más de 2.000 estaciones de carga, superior a cualquier país de la OCDE). Somos el país que más estaciones de GNC tiene, con el 40,2% de toda Sudamérica, exportamos compresores y equipos. Por eso, consideramos como paso intermedio al GNC para nuestros camiones, ómnibus y trenes de carga”, justificaron desde la cartera de Guerrera.

Para cumplir estos objetivos, el programa ofrecerá descuentos en combustible a empresas de transporte que incorporen buses GNC/eléctricos y a las que contraten mujeres para desempeñarse en el puesto de chofer. En tanto, habría descuento en la SUBE para aquellos pasajeros que elijan este tipo de movilidad.

Si bien la tecnología gasífera se muestra complementaria a las características argentinas a corto plazo, está claro que, para fines de la década, será necesaria una gran electrificación para cumplir con las metas ambientales del país. Hoy en día, una electrificación no supondría ventajas ambientales dado que la matriz se sigue respaldando en combustibles fósiles, algo que deberá cambiar para 2030.