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Efecto segmentación: la cobertura de costos eléctricos salta al 75% y achica los subsidios

Por el aumento de tarifas y la baja de importaciones de combustibles, la cobertura de la demanda en los costos se duplicó y permite una caída en el gasto del Estado de casi el 40%.

La famosa segmentación tarifaria empezó a darle frutos al Estado y trae un gran alivio en el pago de subsidios energéticos. Gracias al incremento tarifario y una baja de costos que se explica por la menor compra de combustibles típica de esta época del año, la cobertura de la demanda respecto a los costos eléctricos saltó al 75,7% en octubre.

Se trata de una suba drástica respecto al 30% que promediaba en junio de este año, cuando el costo monómico medio había llegado a un pico de casi $18.000 el mw/h, que al no trasladarse al usuario, representaba un mayor gasto estatal.

En octubre, en cambio, ese valor se desplomó hasta en torno a los $6.000 el mw/h gracias a una reducción significativa de los sobrecostos que suele afrontar el sistema en la temporada invernal a raíz de la importación forzada de combustibles líquidos par alimentar el parque térmico.

“Por el lado de la oferta, se utilizó 89% menos de gasoil, 93% menos de fueloil y 10% de gas natural que en octubre del 2021. Además, tenés mayor disponibilidad de energía hidroeléctrica principalmente por Yacyretá y Salto Grande”, explicó a EOL el economista y miembro del Instituto Mosconi, Julián Rojo.

“Por el lado de la demanda, tenés cierta estacionalidad que te quita los problemas de abastecimiento. Y un tercer aspecto es el aumento en los precios promedio que paga la demanda de energía que aumentaron más de un 120%. Todo ese combo te da como resultado un aumento en la cobertura de costos”, agregó Rojo.

De esta forma, en octubre, el egreso de subsidios hacia Cammesa disminuyó un 9,1% respecto al promedio de los primeros nueve meses del 2022, y un 39% en comparación a los niveles de junio y septiembre. La contra cara es que ya en noviembre se observa un alza en torno al 23%.

Si bien, como fue mencionado, el fenómeno tiene una variable estacional importante, está proyectado que el sendero de aumentos de tarifas siga profundizándose en 2023, lo que podría sostener el porcentaje de cobertura. De hecho, el ENRE ya convocó a una audiencia pública para analizar el Valor Agregado de Distribución y se espera una nueva audiencia para determinar el Precio Estacional de la Energía Eléctrica (PEST).

Por otro lado, el Gobierno sostiene que con la inauguración del gasoducto Néstor Kirchner en junio del 2023, la importación de combustibles caerá rotundamente, ayudando a bajar los costos del sistema. Sin embargo, el hecho de que el barco regasificador de Bahía Blanca no estará disponible para el próximo invierno, ya impone un piso alto de importaciones de gasoil que pone en duda las previsiones oficiales.

“Cuando haya picos de consumo de vuelta y se necesite más generación térmica, seguramente se compre más gasoil y fueloil, los costos suban otra vez y la cobertura caiga. Hasta qué punto va a caer dependerá de la cantidad que se importe y la relación con los nuevos precios de la energía eléctrica con el avance de la segmentación”, subrayó el economista del Mosconi.