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Cómo es el plan de Rusia para avanzar en la tecnología de plantas nucleares flotantes

A partir de pequeños reactores modulares en navíos genera electricidad en el Ártico y calefacción en regiones remotas del país, incluso con interconexión a la red.

En un mundo que ya no discute la necesidad de desarrollar tecnologías que contaminen menos o directamente no generen emisiones de dióxido de carbono (CO2) y permitan avanzar de ese modo en la transición energética, hoy un aliado clave parecen ser los pequeños reactores modulares (SMR por su sigla en inglés) por la seguridad que brindan y la versatilidad que tienen en cuanto a la instalación en diversas plataformas.

A diferencia de los reactores convencionales, los SMR son más pequeños y están diseñados para ser fabricados en una planta y transportados luego hacia el sitio donde luego serán instalados.

Los pequeños reactores nucleares, como el que desarrolla Argentina (CAREM), por lo general tienen una capacidad de generación de potencia eléctrica menor a 300 MW y una potencia térmica inferior a 1000 MWth.

Pero justamente estas características, junto a su eficiencia energética y la generación limpia, que calza justo con las actuales demandas globales, llevaron a desarrollos que ya están cambiando el horizonte energético de muchos países.

Hace exactamente dos años, la Federación Rusa dio los primeros pasos de lo que pueden considerarse verdaderas centrales nucleares flotantes, cuando en diciembre de 2019 la planta nuclear flotante Akademic Lomonosov fue conectada a la red y comenzó a suministrar electricidad en la región de Chukotka en Siberia, en el extremo noreste del país.

De esta manera, se convirtió en la undécima central nuclear de Rusia. En mayo de 2020, en plena pandemia mundial, Akademic Lomonosov entró en operaciones en forma completa y ya en junio de ese año logró abastecer de calefacción a la ciudad de Pevek.

Según datos de Rosatom, la agencia nuclear estatal rusa, la planta nuclear flotante cuenta con 2 reactores KLT-40S, de 300 MW de potencia combinada que dan 77 MW eléctricos. Tiene capacidad para desplazar 21.000 toneladas, y una vida de diseño de 40 años, con un ciclo de combustible de 3 años (en ese momento hay que pararla), y una tripulación de 299 personas.

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Actualmente está en desarrollo otro buque con un reactor modular (RITM-200) considerado por Rosatom como de tercera generación y superador de la versión anterior, que tiene un 35% menos de masa que el KLT-40 S y es 45% menor en dimensiones.

Según informó la agencia nuclear rusa, el diseño RITM tiene cuatro variantes y usos posibles: RITM-200 para rompehielos, RITM-200N para centrales nucleares terrestres, RITM-200M para centrales nucleares flotantes y RITM-400 para la nueva generación de rompehielos nucleares, que abren una ventana para alcanzar los 315 MW térmicos de potencia.

El 21 de octubre de 2020 Rosatom puso en servicio el rompehielos nuclear Arktika propulsado por 2 reactores RITM-200. El buque tiene la capacidad de abrirse camino entre bloques de hielo de hasta tres metros de espesor y está previsto que en 2022 entren en operaciones los rompehielos Sibir y Ural, mientras que el Yakutia lo hará en 2025 y el Chukotka en 2026, señalaron fuentes oficiales.

Por su parte, ya está en marcha la fabricación del reactor RITM-200N con una vida en servicio proyectada en 60 años, para plantas nucleares en tierra en base a pequeños reactores modulares, y puesta en servicio prevista para 2027/28.

En cuanto a los RITM-200M, que buscan optimizar las actuales unidades de generación flotantes, también están previstas para entrar en servicio en 2027/28, y permitirán mejorar la tecnología utilizada en el Akademic Lomonosov.

Por último, ya comenzó la construcción de otro rompehielos con tecnología RITM-400 también proyectado para 2027. Según Rosatom, los floating nuclear power plant (FNPP) optimizados tienen varias ventajas: electricidad de base durante 60 años, una gestión eficaz de costos, sinergias con las energías renovables, múltiples aplicaciones (desalinización, calefacción), y corto período de construcción o desmantelamiento en otro lugar, entre otras.