Inicio Ambiente ¿Cómo ahorrar nafta y reducir el impacto ambiental cuando viajamos en auto?

¿Cómo ahorrar nafta y reducir el impacto ambiental cuando viajamos en auto?

Conducir eficientemente puede reducir un 15% el consumo de combustible y las emisiones de gases de efecto invernadero. 

Llegó el verano y las vacaciones, pero a diferencia de otros años, la pandemia hace que gran parte de la gente decida viajar en auto en lugar de otros tipos de transporte para reducir el riesgo de contagios. Si bien tiene muchas comodidades y ventajas, es necesario conocer su impacto sobre el ambiente y la posibilidad de reducirlo. 

La principal fuente de energía que utilizan los vehículos para funcionar proviene de los combustibles fósiles, grandes generadores de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). 

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En Argentina, aproximadamente el 30% de las emisiones de GEI son generadas por la energía destinada al sector transporte, y dentro de este sector, aproximadamente el 40% se debe a las emisiones de vehículos livianos. El crecimiento continuo del parque automotor, así como la congestión y los flujos ineficientes de tránsito, conllevan a un aumento de dichas emisiones.

Cada litro de gasolina consumido emite entre 2,35 y 2,6 kg de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera. Es decir, asumiendo un viaje típico a Mar del Plata, estaríamos emitiendo más de 70 kg de CO2. Sin embargo, existen formas de reducir estas emisiones y al mismo tiempo, ahorrar en nafta. 

Emisiones, Fuente: Greenpeace

Conducción eficiente

Practicar una conducción eficiente consiste básicamente en evitar aceleraciones y frenadas bruscas. Esto permite disminuir aproximadamente un 15% el consumo de combustible, reduce la emisión de CO2 en la misma medida y también la de otras sustancias nocivas para el medio ambiente y para la salud. 

Además, una conducción inteligente y responsable incrementa la seguridad vial, brinda mayor confort dentro del vehículo durante la marcha, reduce el desgaste y obtiene ahorros en el mantenimiento de la mecánica como frenos, embrague, neumáticos, motor, caja de cambios, lo que termina incrementando su vida útil. 

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Consejos para una conducción eficiente

Si bien los cambios tecnológicos en materia de diseño y rendimiento de los motores, han permitido una mejora sustancial en la eficiencia de los vehículos a partir de la reducción en el consumo de combustible, cuando hablamos en materia de uso vehicular, las formas y hábitos de conducción, no se han adaptado a los nuevos cambios. 

Estilos de conducción y comportamiento como la aceleración, el frenado y la velocidad de conducción, la antigüedad y las condiciones de funcionamiento, los accesorios instalados en el vehículo, así como factores externos (la temperatura, el clima, el tráfico y las condiciones del camino), afectan en el consumo de combustible del vehículo. 

Sin embargo, es posible ahorrar combustible y, por lo tanto, dinero, a partir de la incorporación de nuevas prácticas de manejo por parte de los conductores. Estas medidas permiten aprovechar de la manera más rentable cada litro de combustible adquirido y al mismo tiempo contribuir con la reducción de emisiones provenientes del sector energético-transporte. Hay acciones que se pueden prevenir al viaje y otras que dependen de la manera que manejemos, tal como se menciona en la Guía de Conducción Eficiente para Vehículos Livianos, creada por la Secretaría de Energía Nacional en el 2018. 

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Consejos previos a viajar
  1. Hacer un correcto mantenimiento vehicular y un chequeo periódico. Permite reducir el consumo de combustible, alargar la vida útil del vehículo, disminuir los siniestros viales, y las emisiones contaminantes. Uno de los ejemplos más claros son el estado de los filtros o la alineación y el balanceo. En el caso de que los filtros de aire se encuentren sucios, hace que las temperaturas internas sean más altas, demandando así mayor trabajo para enfriar e incrementando el consumo de combustible. Por otro lado, la falta de reemplazo periódico o cambio de aceite disminuye la capacidad de retener impurezas en sus filtros, ocasionando daños importantes en el motor y aumentando el consumo de combustible. Por eso, se recomienda cambiar este filtro al menos una vez al año.  Por último, la falta de mantenimiento del filtro de combustible puede incrementar el consumo debido a que la bomba debe hacer más fuerza para llevar el combustible al motor. Se recomienda cambiarlo, si es posible, a la mitad de los kilómetros aconsejados por el fabricante. Mantener los filtros limpios y en condiciones, puede resultar en un ahorro de combustible aproximado de un 1,5 %.
  1. Revisar regularmente la presión de los neumáticos (al menos una vez por mes) cuando las ruedas están frías. El valor de la presión de fábrica es el que asegura un mínimo consumo de combustible y un mejor funcionamiento. Un neumático inflado de manera incorrecta -es decir, con una presión inferior o superior a la recomendada- puede provocar un desgaste excesivo y debilitar eventualmente la cubierta. Mientras que, un neumático inflado correctamente, reduce la resistencia a la rodadura, disminuyendo así el consumo de combustible. Los neumáticos desinflados no sólo son peligrosos, sino que aumentan la resistencia entre los neumáticos y la calle, donde el motor tendrá que trabajar más y por lo tanto consumir más combustible. La presión de fábrica ahorra en promedio un 3 % de combustible, lo que significa ahorrar 36 litros anuales. 
  1. Se recomienda distribuir de manera uniforme el peso que se cargue en el vehículo y evitar adicionar peso innecesario, especialmente en la parte superior del mismo, ya que supone una mayor resistencia del aire y mayores niveles de consumo. Un automóvil de tamaño mediano puede aumentar su consumo en aproximadamente un 1% por cada 25 kilogramos de peso adicional.
  1. Planificar el viaje a fin de ahorrar tiempo y combustible, ya que la economía del combustible es peor cuando el motor está frío que cuando se calienta. Por lo tanto, varios viajes cortos iniciados desde un arranque en frío pueden utilizar el doble de combustible que un viaje más largo y multiuso que cubre la misma distancia. Por eso es importante verificar la ruta más rápida y tratar de evitar congestiones de tránsito y embotellamientos al viajar en horarios de menor circulación.
Consejos a la hora de manejar
  1. Con velocidades hasta los 80 km/h es recomendable mantener fresco el habitáculo bajando las ventanillas y apagar el aire acondicionado. En el caso de velocidades más altas, el aire acondicionado es más eficiente que las ventanillas bajas, siempre que el mismo se coloque a una temperatura moderada. Conducir con las ventanillas bajas a altas velocidades modifica el coeficiente aerodinámico del vehículo, y provoca una mayor resistencia al movimiento del vehículo y por lo tanto mayor esfuerzo del motor. El aire acondicionado puede incrementar el uso de combustible hasta un 25%, lo cual equivale a un consumo aproximado de 300 litros por año. 
  2. Mantener el motor estable y evitar las altas revoluciones. Acelerar suavemente y mantener una velocidad constante, lo más uniforme posible, sin acelerar ni frenar innecesariamente. Así el desperdicio de energía y combustible queda limitado.
  3. No permanecer en ralentí (es decir, dejar encendido el motor mientras el vehículo está detenido) por más de tres minutos. Esto genera desperdicio de combustible aproximado de 0,4 a 0,7 litros/hora y dinero, ocasionando daños al motor. 
  4. Se recomienda circular en las marchas más altas y evitar el uso excesivo de la primera, debido a su alto consumo de combustible, ya que es la que mayor fuerza transmite, siendo preferible cambiar a segunda marcha apenas se arranca el vehículo, tras dos segundos o 5-6 metros recorridos. Una regla general es cambiar a una marcha más alta en no más de 1500-2000 RPM (revoluciones por minuto). 
  5. Mantener la vista enfocada en la ruta y prestar atención al tránsito. Es importante planear las maniobras con antelación para mantener la velocidad del vehículo constante. Por otro lado, es de vital importancia mantener una distancia cómoda entre el vehículo que se está conduciendo y el que está adelante. Estas técnicas de conducción permitirán mantener la velocidad lo más estable posible y evitar consumos innecesarios. 
  6. La mayoría de los autos operan con mayor eficiencia cuando viajan entre 50 y 80 km/h. Por encima de esta velocidad, los vehículos consumen mayor combustible. Por ejemplo, a 120 km/h, un vehículo utiliza aproximadamente un 20% más de combustible que a 100 km/h. En un viaje de 25 km, este aumento de velocidad reducirá sólo dos minutos el viaje. 
  7. Cuando sea posible, use el freno motor, es decir, levante el pie del acelerador y deje rodar el vehículo con la marcha engranada. El motor actuará como freno y el consumo será cero. Si es posible, deténgase sin reducir de marcha. 
  8. En las subidas, conviene retrasar –en lo posible– la reducción de marchas y acelerar ligeramente. En las bajadas es más eficiente circular en marchas largas y rodar por inercia, evitando siempre cualquier situación de riesgo.