Inicio Internacionales Beijing 2022: ¿fueron realmente los primeros Juegos Olímpicos verdes?

Beijing 2022: ¿fueron realmente los primeros Juegos Olímpicos verdes?

Las autoridades chinas y el Comité Olímpico Internacional celebraron haber alcanzado la neutralidad de carbono por primera vez en la historia del evento, una meta que los ambientalistas ponen en duda.
Xinhua.

Los Juegos Olímpicos de Invierno Beijing 2022 que finalizaron este domingo con una impactante ceremonia de cierre, tuvieron el desafío de convertirse en los primeros en la historia en ser carbono-neutrales.

Según el Comité Olímpico Internacional, los organizadores cumplieron con la meta y fijaron un nuevo estándar que deberá profundizarse en París 2024, Milán 2026 y Los Ángeles 2028, las próximas citas olímpicas.

Sin embargo, expertos ambientalistas salieron a cruzar las informaciones oficiales y cuestionaron la forma en que se calculó la supuesta neutralidad de carbono durante los eventos deportivos.

El plan de la ciudad se basó en tres medidas fundamentales. En primer lugar, que el 85% de los autos usados para la organización sean eléctricos al mismo tiempo que el abastecimiento de todos los parques provenga de energías verdes.

En segundo término, se plantaron unas 80.000 hectáreas de bosques y áreas verdes para que absorban las emisiones de carbono que no llegaron a ser eliminadas. Y finalmente, la otra gran pata ambiental del evento fue la reducción del 50% de la contaminación del aire respecto a las olimpiadas que esta misma ciudad organizó en 2008 y que se caracterizaron por ser las de menor calidad de aire en la historia.

[China aumenta su consumo de carbón ante la demanda eléctrica creciente]

El cumplimiento de este último ítem es el que genera mayores consensos en la comunidad ambiental, aunque la gran incertidumbre es si estos niveles de polución se lograrán mantener en los próximos meses cuando las miradas del mundo dejen de posar sobre la capital china.

En tanto, las mayores dudas pasan por la forma en que se aisló arbitrariamente el consumo eléctrico de las instalaciones olímpicas del resto de Beijing, donde las centrales a carbón no solamente siguieron funcionando, sino que lo hicieron a su máxima capacidad por pedido expreso del gobierno chino para poder compensar la generación “verde” que dejaba de abastecer a la ciudad para focalizarse en los Juegos.

Lo concreto es que la red eléctrica no discrimina entre generación “verde” o contaminante. Por sus cables se transportan todo tipo de energía producida en un país que, ya sabemos, tiene una de las matrices más contaminantes a nivel mundial. En consecuencia, el afirmar que las olimpiadas se abastecieron de energía verde es un tanto contradictorio.  

Por otro lado, estos Juegos de Invierno tuvieron la peculiaridad de haber usado casi un 100% de nieve artificial, la cual requiere grandes cantidades de agua y diversos químicos que justamente no tienen un impacto neutro en el medio ambiente.