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Avanzan las negociaciones con Brasil para hacer un gasoducto desde Vaca Muerta

El embajador Daniel Scioli se reunió con el ministro de Energía de Bolsonaro y aseguró que el proyecto está en “fase exploratoria”.
Daniel Scioli, embajador argentino en Brasil, junto a Bento Albuquerque, ministro de Minas y Energía de Brasil

Como parte de un acuerdo binacional, el Gobierno reflota el proyecto de gasoducto con Brasil que busca unir Vaca Muerta con la ciudad de Porto Alegre, en lo que sería una obra de una extensión de más de 1400 kilómetros.

En un contexto en el que la necesidad de divisas es una de las directivas principales del Gobierno, se busca reflotar un proyecto de gasoducto a través del cual Argentina podría exportar gas a Brasil. El shale gas de Vaca Muerta está a la espera de nuevos mercados al margen de la escasa exportación a Chile y lEn una obra planificada a tres años, Daniel Scioli aseguró que existe un interés por parte de Brasil y que el proyecto está en “fase exploratoria”a concreción de la obra podría significar a futuro un acuerdo clave para la productividad del sector.

Al mismo tiempo que el Gobierno de Jair Bolsonaro muestra interés en concretar el acuerdo, Brasil está construyendo una planta de regasificación también en Porto Alegre para importar GNL. Esto genera ciertas inquietudes en el sector, sumado a los riesgos propios de plantear una obra de esta envergadura con un único cliente en carpeta.

“Este es nuestro gran proyecto binacional. Brasil necesita el gas y nosotros necesitamos los mercados y las inversiones”, señaló Daniel Scioli, embajador argentino en Brasil al medio local Valor Económico, luego de reunirse con Bento Albuquerque, ministro de Minas y Energía de Brasil. Además, dijo que el proyecto está en una etapa exploratoria y que “existe la voluntad de ambos gobiernos de avanzar”.

Como es habitual para obras de esta magnitud, con la financiación aparecen las incertidumbres. Se estima que los costos de la construcción rondarían los USD 3.700 millones dólares para Argentina y USD 1.200 millones para Brasil y que la misma estaría finalizada en un plazo de tres años.

 Luego de partir desde Vaca Muerta, el “Programa Federal Quinquenal” que se dio a conocer en forma extraoficial por el ex secretario de Energía, Sergio Lanziani, dos meses atrás, plantea que el ducto pasaría por San Jerónimo (Santa Fe) en dirección a Uruguayana (Brasil) y desde ahí hasta Puerto Alegre.

En este mismo documento, se plantea el objetivo de vender el gas a Brasil a 8,3 USD/MMBTU, cuando el Plan Gas 4 considera una cotización de 3,5 USD/MMBTU en boca de pozo, lo que al día de hoy significaría más del doble del precio final en logística. Voces del sector entienden que esa diferencia encuentra asidero en los 6,2 USD/MMBTU a los que Bolivia vende su gas a Brasil.  

Las posibilidades de exportar gas no abundan en Argentina y la idea de hacerlo por la vía del GNL permanece lejana. El proyecto de construir una planta de licuefacción en Bahía Blanca está trunco ya que implica una inversión de USD 5000 millones, lo que no sería otra cosa que una quimera para la macroeconomía argentina.