Inicio Actualidad Ahora, Martínez reconoce que la crisis energética mundial también impactará en Argentina

Ahora, Martínez reconoce que la crisis energética mundial también impactará en Argentina

Luego de señalar que el éxito del Plan Gas protegía al país de la escalada de precios internacional, el secretario de Energía sostuvo que podría haber inconvenientes por dos años más hasta que se terminen los gasoductos.
Darío Martínez

El reconocimiento del faltante en infraestructura gasífera hizo que el Gobierno, de una semana a la otra, disminuyera el tono victorioso con que el oficialismo observaba la crisis energética mundial que disparó el precio del gas. A pesar de que el haber lanzado el Plan Gas permite mitigar los efectos que la escasez de gas a nivel mundial puede tener en las cuentas del Estado argentino, Martínez reconoció que mientras los gasoductos nuevos no estén en operación, la importación de gas no se podrá evitar, quedando el país vulnerable a los vaivenes de precios internacionales.

Luego de que el millón de BTU en Europa llegara a cotizar por encima de los 50 dólares y el precio internacional del barril de crudo llegara a los USD 82,5 –el valor más alto en los últimos siete años–, el secretario de Energía eligió referirse con mayor mesura al escenario futuro que puede encontrar Argentina en torno a la compra de GNL.

“El contexto internacional nos pone una luz roja en función de los costos de la importación. La Argentina el año que viene y el otro va a seguir importando por el plazo que nos lleva generar una obra como la que necesita Argentina. En el mientras tanto vamos a seguir importando”, dijo Martínez en Radio con Vos. A la disparada en el precio del gas, el alza en el petróleo también hace que los costos de importación de gasoil y fueloil se vean incrementados.

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Si bien destacó que el Plan Gas, al día de hoy, “sobresalta a nivel mundial en función de la previsibilidad que le dimos”, el cuello de botella con el que se topa una producción en alza le impide a la Argentina pensar en un corto plazo sin la necesidad de importar gas.

En vínculo con este punto, Martínez señaló que “el haber lanzado el Plan Gas con una previsibilidad a tres años con estabilidad, y reglas claras en cuanto a precio y volúmenes, es muy positivo. Nos ha llevado a topear los gasoductos y entender que necesitamos, en materia de infraestructura, la ejecución de una obra importante. No sólo el gasoducto Néstor Kirchner, sino también todo el resto de las obras que hay que hacer y que cuestan 3.300 millones de dólares”.

En referencia al gasoducto que trazaría Vaca Muerta-Salliqueló, el funcionario subrayó que “si lo licitamos en poco tiempo, vamos a poder ejecutar esa obra dentro de 18 o 20 meses y eso nos plantearía la posibilidad de un ahorro de 1.500 millones de dólares anuales”.

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A su vez, señaló que el país tiene el potencial para estar exportando gas a Chile y Brasil, sin embargo el obstáculo en el transporte hoy lo impide. “La limitante de la infraestructura hace que cada vez sea más prioritaria la obra de este gasoducto”, agregó.

Pensando en el pico de la demanda de gas durante el invierno, Martínez anticipó que “el precio de los futuros del gas para el invierno es de 14 a 15 dólares por millón de BTU”. Según él, esto llevará a que el invierno siguiente le va salir caro al mundo; a la Argentina, menos caro. El Plan Gas nos pone en una ventaja comparativa”.

De cara a cómo estos costos puedan impactar en una actualización tarifaria el año que viene, dijo que “la tarifa tiene que tener una relación con el bolsillo, con la capacidad económica del trabajador y es decisión de este gobierno que esta nunca sea mayor a la evolución del salario”.